Luego de que el Gobierno Federal anunciara una iniciativa para impedir que personas vinculadas al crimen organizado puedan acceder a candidaturas y cargos públicos, el diputado federal panista Marcelo Torres Cofiño aseguró que la propuesta representa el reconocimiento de un problema que Morena negó durante años: la infiltración del crimen en la política mexicana.
El legislador del Partido Acción Nacional afirmó que durante mucho tiempo desde el oficialismo se desacreditó a quienes advertían sobre la presencia de estructuras criminales dentro de procesos electorales y gobiernos, calificando esas denuncias como “campañas negras” o ataques políticos. Sin embargo, dijo, la nueva propuesta impulsada desde el Gobierno Federal contradice ese discurso.
“A confesión de parte, relevo de prueba”, expresó Torres Cofiño al señalar que la propia iniciativa presidencial confirma que existe preocupación por la posible llegada de perfiles ligados al crimen organizado a espacios de poder.
El diputado recordó que Acción Nacional ha impulsado anteriormente propuestas para combatir la llamada “narco-política”, entre ellas castigar la colusión entre servidores públicos y grupos criminales, establecer sanciones severas e imprescriptibles para funcionarios que protejan estructuras delictivas, así como mecanismos automáticos de investigación y responsabilidad política.
Torres Cofiño sostuvo que el problema no puede atenderse únicamente mediante revisiones administrativas o medidas superficiales, pues advirtió que el verdadero riesgo surge cuando el crimen organizado logra influir en decisiones de gobierno e instituciones democráticas.
Asimismo, adelantó que el PAN revisará el contenido de la iniciativa, aunque advirtió que votarán en contra si consideran que se trata únicamente de una reforma “cosmética” sin consecuencias reales.
“Si quieren una simulación legislativa, que no cuenten con el PAN”, afirmó el legislador, quien insistió en que México requiere herramientas sólidas para impedir cualquier forma de captura criminal del poder público.
Finalmente, señaló que cuando el crimen organizado logra infiltrarse en la política, no solamente se debilita la seguridad pública, sino también la estabilidad del Estado y las instituciones democráticas del país.